En los tiempos de fiesta cuando ya aparecía el alba en los pueblos del Ecuador, las bandas musicales del siglo XIX recorrían las calles tocando los albazos. En las fiestas y ceremonias indígenas andinas se ejecutan los albazos que generalmente están en función de sus rituales, por ejemplo en los funerales de un niño o "Huahua velorio" en Cotacachi, provincia del Imbabura, el arpista es quien ejecuta ritmos de albazo.
Se transcribió un "Albacito" en el siglo XIX por Juan Agustín Guerrero (1818-1880), en donde se menciona que: "Con este Yaraví despiertan los indios a los novios al otro día de casados". Al albazo se lo acompaña actualmente con la guitarra y es común hacerlo en dúos, tríos, etc. Existen diversos tipos de albazos algunos identificados por el tempo o velocidad de ejecución, unos más rápidos y otros más lentos. Los albazos tienen generalmente el ritmo de 6/8. En la ciudad de Cuenca, provincia del Azuay, en la celebración del "Señor de Girón", el albazo tiene relación con el desayuno o la comida de bienvenida al comenzar el día de fiesta. En algunas parroquias de Quito en los inicios de la fiesta cuando se hacen los "convites" la banda de pueblo toca los albazos.
Si Tu Me Olvidas
Se han creado albazos muy representativos de nuestra cultura mestiza y con diversas temáticas por ejemplo "Negra del alma" de Benjamín Aguilera, "Que lindo es mi Quito" de Humberto Dorado Polit, "El Pilahuin" de Gerardo Arias, "Misa de doce" de Leonardo Páez y otros tantos compuestos por insignes músicos ecuatorianos.