Idioma: Runa Shimi o lengua de la gente, perteneciente a la familia lingüística Kichwa, pero que en esta región adquiere características lingüísticas propias y diferentes al Kichwa serrano, del cual es posiblemente originario.
Población: Tiene una población aproximada de 80.000 habitantes y es la más numerosa de los pueblos indígenas de la región.
Ubicación: Se asientan prácticamente en toda la amazonía y su concentraciones mayores en las provincias de Napo, Pastaza y Sucumbíos. Comprende dos Pueblos que comparten una misma tradición lingüística y cultural: el Pueblo Napo-kichwa; y el Pueblo kichwa del Pastaza o Canelo-kichwa.
Mujer Kichwa
Historia
No existe claridad respecto a sus orígenes. Algunos investigadores sostienen como hipótesis un origen preincásico ya que los pueblos amazónicos mantenían relaciones comerciales y culturales con indígenas serranos y con los Chinchay del Perú, para las que empleaban el Kichwa como lengua. Otros plantean que podrían tener descendencia Incásica, cuando se asentaron en su actual territorio, en su proceso de expansión al Este de los Andes. Finalmente hay quienes manifiestan que su origen es resultante de las migraciones y desplazamientos de poblaciones Kichwas de la sierra en épocas coloniales, favorecido por el proceso de quichuización implementado por los misioneros Jesuitas.
De ello se deriva que los actuales Runas, Kichwas Amazónicos, son el resultado de un antiguo, complejo y paulatino proceso de relaciones interétnicas con los ancestrales habitantes de la región: Quijos, Záparos, Omaguas, Tucanos, Shuar, Achuar, Siona Secoya e inclusive Kichwas de la Sierra. Hoy se experimenta una expansión del proceso de quichuización en la Amazonia, para el cual han utilizado como estrategias la migración voluntaria o forzada y las relaciones matrimoniales con los otros grupos.
Personaje Kichwa
Personaje de la mitología quichua amazónica, que representa a la mona machin huarmi, lista, trabajadora, y mentirosa. Pieza hecha en 1970 en Canelos; nótese el diseño del zig-zag en la parte inferior de la figura.
Los Incas no pudieron conquistar la Amazonia, no así los españoles a quienes obsesionaba descubrir el "país de la canela" y sus míticas riquezas; en 1541, Gonzalo Díaz de Pineda entra al Oriente con miles de indígenas serranos. Con la fundación de Baeza, Avila, Archidona, Tena y la Gobernación de los Quijos, Sumaco y de la Canela, se inicia el proceso de administración colonial, que los somete a una brutal explotación a través de doctrinas, reducciones, del sistema tributario y de la explotación de los recursos del caucho, frente a lo cual respondieron con las rebeliones de 1552 -1567 y 1579. Los jesuitas entraron al Tena y Archidona en el siglo XVII y contribuyeron al proceso de quichuización de la región.
A finales del siglo XIX Puyo se convierte en un importante polo de desarrollo. En 1930 ingresa a la Amazonía la Shell para la explotación petrolera, además de la promoción de las plantaciones de caña de azúcar. Desde 1950 se implementan las plantaciones de té y las haciendas ganaderas. En la década del 60 se inicia la reforma agraria y con ella un acelerado proceso de colonización, que implicará la concesión de sus territorios a los colonos y a las empresas maderas y agroindustriales; además se intensifican las concesiones a las petroleras lo que obliga a la población Kichwa a adentrarse más en la selva.
Como consecuencia de su acelerada articulación a la economía de mercado se ven obligados a adoptar la ganadería como nueva estrategia productiva de sobrevivencia, la selva se transforma en grandes haciendas ganaderas lo que provoca deforestación intensiva, degradación ecológica, reducción del territorio, alteración de sus actividades tradicionales de subsistencia, transformación de la estructura organizativa de los muntum y cambios en su identidad y su cultura.
A pesar de los continuos intentos de asimilación y desestructuración de su cultura desde tiempos coloniales hasta el presente, los Runas Amazónicos, lejos de asimilarse o extinguirse, se han mantenido. Por el contrario, el proceso de quichuización se extendió por otros espacios de la región amazónica, maduró la conciencia de la necesidad de luchar por la reafirmación y revitalización de su identidad y su cultura, abriendo un proceso de etnogénesis que los ha llevado a reivindicar su derecho a auto reconocerce como Nacionalidad Kichwa.
Vida cotidiana
Catalina, esposa de Luis Vargas, shamán del Curaray, 1982 Se dice que las mejores ceramistas comúnmente son la esposa o hermana de un poderoso shamán.
Mujer Kichwa
El hábitat en que se asienta esta nacionalidad corresponde al de bosque húmedo tropical (B.H.T.), ecosistema complejo y delicadamente equilibrado que se caracteriza por poseer tierras relativamente pobres, luz solar candente y lluvias excesivas en los que se puede encontrar una vegetación exuberante y una rica diversidad de flora y fauna animal.
Los Kichwas se definen a sí mismos como Runas (personas, seres humanos) y si bien su proceso de constitución es resultante de intensas y continuas relaciones interétnicas, mantienen una serie de elementos que les permiten diferenciarse, incluso al interior de los propios Kichwas; así: Los Kichwas del Napo expresan una dualidad étnica que se manifiesta en dos conceptos identitarios opuestos, el de Ali Runa o del buen indio cristiano, frente al de Sacha Runa o habitante de la selva.
En cambio, para los Kichwas del Pastaza autodefinidos también como Runas, concepto que marca su adscripción y pertenencia al mismo espacio identitario intraétnico, les sirve también para expresar una clara identidad diferenciada frente a los otros pueblos indígenas no Kichwas.
La identidad Kichwa se presenta como un múltiple sistema de contrastes, por un lado una identidad común cuya adscripción y pertenencia está en el espacio estrictamente intraétnico solo de los Runas. Por otro, una identidad que está más allá de las divisiones étnicas locales; el concepto Runapura define un conjunto de pueblos indígenas no Kichwas como los Záparos, los Shuar, los Achuar, con quienes afianza relaciones a través de lazos de parentesco, resultantes de las alianzas matrimoniales que establecen.
La distancia que se expresa en las relaciones interétnicas que establecen con los "otros", no indígenas y con los blanco-mestizos, especialmente los europeos, se la hace a través del concepto de Auca y Ahuallacta, término que define a los foráneos con quienes casi nunca contraen matrimonio y mantienen cautelosas y a veces conflictivas relaciones interétnicas. En caso de producirse una alianza matrimonial entre un Runa con un Auca o un Ahuallacta, estos deberán mostrar su predisposición a convertirse en Runas, adoptando el Kichwa como lengua y las demás costumbres y normas propias de su cultura.
Regresando de una mina de arcilla ubicada en la orilla del río Curaray
Es un pueblo con una economía de transición al mercado, parte de sus productos son destinados al consumo dentro de su familia y el excedente lo destinan a la venta en el mercado. Sus prácticas tradicionales de subsistencia han sido la caza, la pesca, la recolección y la agricultura intensiva; últimamente han incorporado como nuevas actividades la ganadería y el ecoturismo, que están provocando alteraciones profundas tanto en el ecosistema como en los contenidos de su cultura.
Recientemente han incorporado el ecoturismo como estrategia de reproducción económica ya que el actual modelo productivo ganadero a pesar de que no ha mejorado su situación de sobrevivencia, ha generado impactos muy graves en el ecosistema. El ecoturismo, consideran, puede constituir una alternativa a este modelo dada la riqueza de recursos naturales, paisajísticos y culturales de los que disponen. Han implementado experiencias que han tenido mucho éxito, como es el caso de Capirona, en el que se ejecuta el proyecto de autogestión ecoturística comunitaria, de la "Red Indígena del Alto Napo, para la Convivencia Intercultural y el Ecoturismo (RICANCIE) que se ha convertido en un modelo muy interesante para la región Amazónica. Actualmente debaten propuestas para enfrentar las consecuencias negativas que genera inevitablemente el turismo.
La familia está conformada por grupos de familias extensas o ampliadas llamadas Ayllus, que mantienen relaciones de cooperación y de intercambio de bienes y servicios, materiales y símbolo a través de redes de parentesco. La familia ha sido tradicionalmente el centro para la socialización, mediante la tradición oral, es decir la transmisión de costumbres y tradiciones de la cultura, de generación en generación. De igual manera, a través de la transmisión práctica se socializa el conocimiento necesario para sus actividades de subsistencia, técnicas de agricultura, pesca, caza, trabajo de cestería, cerámica, medicina tradicional, etc.
El proceso de socialización formal se lo realiza a través del sistema de educación formal. Los Kichwas de la Amazonía en un mayor porcentaje estudian en escuelas y colegios laicos. A partir de la implementación de la Educación Intercultural Bilingüe están trabajando por la revitalización del idioma materno y su propia identidad cultural.
El sistema de parentesco tiene que ver con el tipo de interacciones establecidas con otros pueblos. Los Kichwas que descienden de los Quijos tienen un sistema más parecido a los Kichwas serranos, mientras que los Canelos tienen rasgos más parecidos a los de los Shuar y Achuar.
La norma culturalmente establecida con relación al número de cónyuges es la monogamia. En cuanto al tipo de Alianza, los matrimonios exógamos (fuera del grupo) con Shuar, Achuar y de otras Nacionalidades es una práctica ancestral entre los Kichwas Amazónicos y ha sido la estrategia que les ha permitido extenderse por toda la Amazonía, a través de un proceso de Quichuización muy marcado. Está permitido además el matrimonio bilateral entre primos cruzados.
La residencia es patrilocal, es decir, la esposa se traslada a vivir en la casa de los padres del esposo y es considerada parte de esa familia. Se acostumbra un período de prueba en el que el novio debe trabajar en la casa de su futuro suegro por un corto tiempo; una vez contraído el matrimonio la regla patrilocal se cumple.
Kichwa bebiendo chicha
Entre los Runas Amazónicos, la reciprocidad y la redistribución son las matrices culturales que regulan las relaciones de cooperación y de intercambio de bienes y servicios al interior de las familias y las comunidades. El trabajo comunitario está regido por formas de reciprocidad balanceada, se trabaja mediante el pago simbólico de igual trabajo, randi randi, que obtienen cuando lo solicitan a un familiar o miembro de la comunidad; solicitar la ayuda de otro establece un compromiso que solo puede ser devuelto mediante un trabajo que sea similar y en los momentos en que los otros lo pidan. A nivel comunitario, la minga regula el trabajo colectivo intra e intercomunitarios.
Las ocasiones festivas y rituales son las que se aprovechan para la redistribución de bienes, generalmente lo obtenido en la cacería o en el cultivo de la huerta. La fiesta de la Jista es la más importante para la redistribución de recursos materiales y simbólicos entre los Runas y los no Runas, es decir en el espacio intraétnico, pero también interétnico.
Fuente: http://www.codenpe.gov.ec Proyecto de Desarrollo de los Pueblos Indígenas y Negros del Ecuador (Prodepine), 1.998. Libro Mundos Amazónicos, Fundación Sinchi Sacha. Quito-Ecuador 1992. (Marlon Brito)