La Nacionalidad Shiwiar

Idioma: Shiwiar, perteneciente a la Familia Lingüística Jíbaro.

Población: 721 personas.

Ubicación Geográfica: Sureste de la Provincia de Pastaza, Cantón Pastaza, en la Parroquia Río Corrientes, en una extensión territorial de una extensión de 89.377 has., legalizadas bajo un título de propiedad global.

Historia

El vocablo "shiwiar" signica persona, "mayn shiwiar" quiere decir "los guerreros". Este pueblo ha sido definido como parte del complejo lingüístico Jíbaro, compartiendo una lengua, vecindad y ciertas tradiciones culturales con los pueblos Shuar y Achuar. La denominación de Jíbaros es drásticamente rechazada por los shiwiar por considerarla cargada de valoraciones negativas.

Se encuentra en proceso de reconstitución como nacionalidad y ha sido reconocida por el Estado, teniendo una representación en el Consejo de Desarrollo de las Nacionalidades y Pueblos del Ecuador (CODENPE), por lo tanto su historia se encuentra en proceso de recuperación por los propios shiwiar.

Han mantenido contactos con el pueblo kichwa de la amazonía, asimilando el idioma kichwa y prácticas culturales de esa nacionalidad. En este sentido, expresiones como la de "shiwiar wiñaway", que significan "viene el enemigo" fueron adoptadas como lenguaje de identificación cultural en relación con la conocida práctica guerrera de los Achuar, Shuar y Shiwiar de la amazonía ecuatoriana.

El asentamiento tradicional de la sociedad shiwiar se encuentra en Numi-Inindí, sector ubicado en Kambaentsa, actualmente conocido como el curso medio y alto del río Corrientes y parte del curso medio y alto del río Tigre. Sus asentamientos actuales se ubican en las riberas de los ríos Corrientes, Shiona y Chuintza desde las cabeceras hasta la línea limítrofe con Perú declarada en una extensión de 40 kilómetros Franja de Seguridad Nacional.
Los shiwiar constituyen un típico caso de pueblo en situación de binacionalidad como resultado de la guerra entre Perú y Ecuador en 1941 y donde las fronteras fueron cambiadas quedando familias y territorio fragmentados, dispersos e incomunicados.

En 1992, a raíz de la gran marcha de los pueblos amazónicos a Quito y bajo el gobierno del Presidente Rodrigo Borja, los shiwiar obtuvieron la legalización, bajo la forma jurídica de una escritura global, de una parte significativa de su territorio en una extensión de 89.377 has., quedando por legalizar aproximadamente 91.000 has, que corresponde a la denominada Franja de Seguridad Nacional.

La población shiwiar está distribuida en 8 comunidades organizadas en torno a una asociación con una directiva que tiene su sede administrativa en la ciudad de Puyo.

La llegada del Instituto Lingüístico de Verado, en 1950, afectó radicalmente las formas de organización social y espacial de los shiwiar. Constreñidos a una vida sedentaria en comunidades entran en un proceso de evangelización y escolaridad que significó la adopción de una nueva religión y el aprendizaje del español.

En la última mitad de la década de los 70 comienzan a recibir el impacto de las compañías petroleras en las fases de prospección y exploración sísmica. En la actualidad el pozo Shionayacu explorado por CEPE en 1978 ha iniciado una emanación de gases tóxicos que está matando fauna terrestre y acuática propia de estos ecosistemas amazónicos.

Vida cotidiana

La organización social de los shiwiar corresponde al modelo de la familia ampliada basada en una economía de subsistencia que combina la agricultura de chacras con la caza, pesca y recolección de animales y productos silvestres del bosque. En su mayor parte, el ecosistema de características tropicales ha logrado conservarse en condiciones primigenias, permitiendo la cacería de una infinidad de animales como la danta, jabalí, sajino, armadillo, oso, venado, tigre, diversas especies de monos, entre otros tantos animales que constituyen una base importante de la dieta alimentaria del grupo familiar a la vez que ha preservado la milenaria práctica de la caza de los pueblos amazónicos.

Esta economía está asociada a otras esferas productivas que se refieren a la elaboración de herramientas y utensilios domésticos en cuya fabricación también incluyen productos del bosque como fibras, maderas, arcilla, semillas, plumas, chonta, entre otros.

Estos materiales son utilizados para la elaboración de hamacas, sirgas, canastos, lanzas, bodoqueras, coronas, cerámica, instrumentos musicales, bateas, bancos, casas, canoas, etc. En estas actividades intervienen mujeres y hombres, reservando algunas de ellas para uno u otro género, como es el caso de la cerámica, trabajo exclusivo de la mujer, cuya cotidiana elaboración adquiere connotaciones rituales de alto simbolismo cultural.
Los actos festivos, rituales y ceremoniales siguen siendo momentos especiales en que los hombres, mujeres, niños y niñas exhiben dibujos faciales, collares, coronas, pulseras de semillas y lanzas que recuerdan su larga tradición guerrera.

El shamanismo continúa siendo una práctica de gran vigencia en la vida cotidiana del pueblo shiwiar. Como toda expresión religiosa ha tenido la característica de ser motivo de múltiples conflictos al interior y exterior del grupo familiar. Por otra parte, es el recurso mediante el cual estas sociedades pueden explicarse eventos, sueños, premoniciones, enfermedades y experiencias que de otro modo no tendrían ni explicación ni solución.

Presiones y oportunidades actuales

Por la enorme riqueza del suelo y subsuelo del territorio shiwiar se encuentran en la actualidad abocados a la difícil tarea de responder al proyecto del Estado ecuatoriano del anunciado llamado a la "9na. Ronda de Licitación Petrolera" que afectaría la integridad de sus territorios. En colaboración con ONGs nacionales y después de haber decidido rechazar radicalmente este proyecto estatal, los shiwiar están inmersos en el proceso de información, discusión, consulta previa y sobre todo, búsqueda de mecanismos legales y políticos que los ayuden a preservar su territorio de lo que saben será una actividad devastadora para su vida social y ambiental.

La urgencia por obtener la legalización de la integridad del territorio comprendido en la Franja de Seguridad Nacional es otra prioridad inmediata que se ha visto actualizada por un proyecto de la Organización de Pueblos Indígenas de Pastaza (OPIP) de crear un corredor comercial con el vecino país del Perú.

La falta de apoyo al aparato administrativo de la asociación con sede en el Puyo, a partir de marzo del año en curso, pone en grave riesgo la continuidad y ejecución de los programas planificados por ONSHIPAE en su Plan de Vida.

En medio de estas presiones, se presentan algunas oportunidades para este pueblo, entre ellas mencionemos la consolidación y fortalecimiento de la nacionalidad Shiwiar a partir de una política conjunta de defensa de su territorio frente a la intervención del Estado y su política petrolera.
También existen potencialidades biológicas y paisajísticas que ofrece el bosque primario y atractivos lacustres en programas diversos orientados al eco/etno turismo dentro del territorio shiwiar.

La producción artesanal shiwiar constituye una alternativa a ser potenciada por la belleza de los productos cerámicos, cestería y joyas, que permitirían utilizar las habilidades y prácticas ya existentes dentro del grupo para que a través de su comercialización refuercen la economía familiar.

La sistematización de la educación secundaria, con énfasis en el ecoturismo, constituye también una alternativa válida para consolidar personal capacitado dentro de la propia nacionalidad en torno a esta actividad. Con esta acción también se prevé la oferta de alternativas que sean más atractivas que la migración de los jóvenes a los centros urbanos más cercanos.

Fuente: Corinne I. Duhalde, antropóloga que trabaja con la Nacionalidad Shiwiar en Pastaza.
(Marlon Brito)
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