IDIOMA: Ashuar, perteneciente a la Familia Lingüística Jíbaro. POBLACIÓN: Aproximadamente 4.700 personas en el Ecuador y 2.000 en el Perú. Se asientan en 36 comunidades. UBICACIÓN: En las provincias de Pastaza (ríos Pastaza, Capahuari, Copataza, Bobonaza, Conambo y Corrientes) y Morona Santiago (ríos Huasaga, Surik, Situch, Wichim, Mashumar y Makinentza). Los pueblos indígenas de Pastaza, tuvieron que realizar una histórica marcha en 1992 desde la Amazonía a la capital del Ecuador - Quito para reclamar y exigir al gobierno nacional la legalización de los territorios Quichua, Ashuar y Shiwiar. El Gobierno ecuatoriano ante la presión y la solidaridad nacional e internacional tuvo que reconocer y adjudicar 1´115.000 hectáreas porque esas tierras siempre estuvieron en posesión de estos pueblos.
Ashuar
Guerrero
Shacali, ashuar del río Pindo, con su escopeta de chimenea. Lleva un adorno de plumas de tucán y tiene la cara pintada con achiote.
Historia
Los Ashuar comparten muchas de las características culturales de los Shuar. El proceso de contacto de los Ashuar con la sociedad nacional ha sido similar al de los Shuar, pero en una época más reciente.
A partir de los años 1970 se desarrollo la actividad ganadera incentivada por las misiones y las organizaciones, que dio lugar a la sedentarización y nucleación de las poblaciones, originando problemas ecológicos y sociales, aunque en índices menores a los de los Shuar.
Piniantza, ashuar del río Pindo, pintándose con achiote (Bixa Orellana). A menudo se mezcla el achiote con un poco de ceniza, a fin de que la coloración sea más fuerte y el pigmento se adhiera mejor a la piel. En la tarea cosmética, cualquier objeto reluciente, como un cuchillo, puede servir de espejo.
Piniantza
Estas mismas características les ha permitido mantener su cultura tradicional en muchos aspectos. Su conocimiento sobre el medio que los rodeo es minucioso y no solo que distinguen las diferentes especies, sino que conocen sus características especiales.
En la actualidad la población ha constituido su propia organización, la Federación de la Nacionalidad Achuar del Ecuador (FINAE), que canaliza sus demandas y los representa ante el Estado y la sociedad en general.
Vida Cotidiana
Tradicionalmente los ashuar han tenido un patrón de asentamiento disperso en la selva, con reubicación de la vivienda en períodos de 10 a 12 años. La casa estaba ocupada por una familia ampliada, cuya organización respondía a la práctica de la poligamia (las esposas eran generalmente hermanas) y el levirato.
Por ello, la casa representaba una unidad básica y autosuficiente de producción y consumo. No había jefes, salvo en caso de guerra. Desde hace unos 20 años, bajo la influencia de los misioneros y de las organizaciones indígenas , los ashuar han adoptado la modalidad de agruparse en comunidades.
La economía se basa en la caza, la pesca, la horticultura y la recolección, actividades que hoy están acompañadas de una incipiente producción agropecuaria (fibra, fruta de la palma ungurahua, y más recientemente ganado). Cabe anotar la presencia de un grupo afín, el shiwiar, en el río Corrientes, que tiene una identidad propia muy definida.
Casa Ashuar
Algunas casas ashuar son particularmente espaciosas, pueden medir hasta 23 metros de largo por 12 metros de ancho y 7 metros de alto, y alojar 20 personas, aproximadamente. El patrón arquitectónica es bien definido y armonioso. Hay que señalar que todos los materiales de construcción son obtenidos de la selva: pambil y guadúa para los postes, hojas de palma para el techo, bejucos y cortezas de árbol para amarrar la estructura, etc. (Charapacocha, río Pastaza, 1991).
La gran casa ovalada plantada en medio de la huerta es el foco de vida social bien definida y codificada: los visitantes son recibidos por el dueño de la casa en el tankamash, la parte de los hombres, para los diálogos ceremoniales aujamatin y el brindis de masato; mientras que el ekent es el dominio de las mujeres y de la intimidad doméstica, al que los forasteros no tienen acceso. Esta división sexual del especio se extiende también al exterior de la casa.
Las mujeres son las dueñas del huerto, en donde pasan gran parte del día cultivando una asombrosa diversidad de plantas; más de un centenar de especies distintas, desde la omnipresente yuca con sus múltiples variedades, hasta las plantas medicinales o cosméticas, como el achiote o el genipa, con los cuales cada uno se pinta diariamente elaborados dibujos faciales.
Mujer ashuar tejiendo un vestido de varón, itip. Foto tomada en la década de los 70. Entre los achuar, la actividad textil ha sido normalmente ocupación femenina, lo que contrasta con el grupo shuar en el que el tejido es normalmente monopolizado por el varón. Obsérvese en segundo plano una empalizada tanish, hecha de palmera de chonta, uwi /Guilielma gaspipaes). Las casas achuar no tiene paredes; por ello, la presencia de este tipo de empaliza es signo de amenaza de guerra.
Tejido Ashuar
La selva es el dominio de los hombres, a donde casi todos los días van a cazar solitariamente con largas y delgadas bodoqueras y saetas envenenadas con curare. Menos habitual es el uso de escopetas por la dificultad de aprovisionarse regularmente de pólvoras y municiones.