RECOMENDACIONES METODOLÓGICAS
Para llevar a la practica esta propuesta curricular del Lenguaje y Comunicación será necesario observar lo siguientes lineamientos metodológicos:
Considerar al alumno el usuario de medios expresivos y comprensivos dentro de su órbita personal, que permiten la interacción con el mundo simbólico del idioma propio y de otros lenguajes.
Dejar al profesor en libertad de enfocar la teoría lingüística desde su propia perspectiva y conocimientos, sin imponer una gramática o una escuela en particular. Se entiende que el enfoque será científico y coherente.
Comenzar siempre por el uso del lenguaje familiar. Poco a poco, los alumnos superarán el lenguaje coloquial y emplearán otros lenguajes de expresión y comprensión. También es necesario partir del lenguaje oral para llegar al escrito.
La reflexión lingüística debe concluir que cada rama del conocimiento tiene su propio lenguaje, y que al saber se produjo y se reproduce según circunstancias y modelos específicos.
Durante este proceso de reflexión, el alumno descubrirá que todo el lenguaje es susceptible de convertirse en obra de arte. El contacto con la literatura, con los modelos literarios, servirá para que los alumnos enriquezcan su expresión y comprensión, y para que puedan gozar del texto como fenómeno artístico, informativo o de cualquier otro tipo, y con portador de cultura y de cosmovisiones diferentes o similares. La literatura, considerada como los valores de un lenguaje, promoverá los valore culturales de la comunidad y de la identidad nacional.
Reconocer el carácter social del aprendizaje y de convertir el aula en una comunidad solidaria o cooperativa donde los alumnos puedan interactuar y trabajar en grupo.
Crear mecanismos que facilitan la integración del are de Lenguaje y Comunicación con la otras áreas del currículo para que estas puedan reforzar el desarrollo de las competencias comunicativas del alumno, el lenguaje debe ser responsabilidad ínter disciplinada.
Aprovechar los materiales propios del medio para la producción de recursos didácticos.
Respetar, los valores y cultivar la diversidad (social, lingüística, cultural, etc) que existe en cada grupo de estudiantes.
Respetar, en lo posible, los estudios y ritmos de aprendizaje propios del alumno.
Promover la participación activa y responsable de los padres de familia en el proceso educativo.
Crear mecanismos y procedimientos concretos para inserción de la propuesta en los procesos de planificación institucional y de aula, de manera que el currículo se adapte y responda a la realidad y a las necesidades propias del entorno.
Para el desarrollo de las destrezas
· Adoptar una metodología integral que respete la naturaleza global y compleja del fenómeno lingüístico. Las habilidades, leer, hablar y escribir ( con sus destrezas correspondientes) no pueden enseñarse aisladas unas de otras; tampoco se debe se debe separar del lenguaje de las demás áreas del currículo ni de los ejes transversales.
· Implementar en el aula situaciones y actividades de comunicación oral escrita que sean reales, funcionales, significativas, y que permiten la aplicación de una o más destrezas. Debe evitarse la ejercitación mecánica y aislada de una destreza. Por ejemplo, la ortografía ha de tratarse en el contexto de actividad de reacción o composición, que la adoptará del sentido.
· Graduar y dosificar el tratamiento de cada destreza a lo largo de la educación básica. El aprendizaje progresará en dos aspectos: la complejidad de la destreza misma y la complejidad de la situación comunicativa en que se utilice. Por ejemplo, las destrezas de lectura (Cfr. pp.39-42) se trabajarán, cada año, a nivel más avanzado y se aplicaran sobre textos mas variados y complejos, comenzando por el uso del lenguaje coloquial.
· Propiciar abundantes y variadas oportunidades para que los alumnos practiquen cada destreza no es posible adquirir una habilidad si se ejecutan por una sola vez. Al contrario el dominio de una destreza requiere de constante ejercitación y el uso de diferentes recursos. Cabe insistir en que la naturaleza de la práctica debe ser funcional y significativa, ni mecánica, ni normativa.
· Evaluar cualitativa y progresivamente el desarrollo de cada destreza hasta lograr su manejo autónomo. Solo cuando la persona es capaz de utilizar destrezas de manera discriminada y autónoma, puede decirse que las ha «aprendido».
Para el desarrollo de los contenidos.
· Garantizar que el estudio del lenguaje sea operativo, es decir, que los contenidos estén subordinados a la práctica del lenguaje en todas sus manifestaciones. Cualquier reflexión o abstracción sobre el lenguaje (metalenguaje) deberá servir al sujeto para perfeccionar sus competencias lingüísticas; de lo contrario, carecerá de sentido.
· Seleccionar métodos y técnicas de enseñanzas que sigan un proceso de acción-reflexión-acción. El punto de partida serán actividades prácticas, situaciones concretas y modelos explícitos. Luego vendrá la reflexión sobre el lenguaje para llegar a conceptos, relaciones y normas que harán posibles volver al la práctica en mejores condiciones.
Etapa pregramatical:
Inicia la enseñanza de cualquier contenido con una etapa práctica en la que el alumno no sabe que esta « haciendo gramática», pero realiza “juegos gramaticales” que le permitirán inferir y construir conceptos, relaciones, estructuras o normas sencillas. Este trabajo debe partir del habla coloquial de los niños o textos y mensajes significativos para ellos.
Iniciación gramatical:
Continua el proceso de una reflexión sobre lo realizado en la etapa práctica, para iniciar la sistematización de este conjunto de conceptos y relaciones que constituyen el código gramatical.
Sistematización y afianzamiento gramatical:
Culmina la fase de sistematización que es imprescindible para que el alumno posea verdaderos instrumentos de análisis e interpretación de textos, que le permitan optimizar sus competencias lingüísticas y comunicativas.
A partir de esta fase, el ciclo se reiniciara con una nueva experiencia que lleva a la reflexión.
Aprovechar los trabajos de los alumno, especialmente las redacciones y composiciones, para el estudio de los contenidos. A partir de esos trabajos se puede identificar temas de estudio según las necesidades del niño, seleccionar ejemplos y contraejemplos para ilustrar los asuntos tratados, realizar aplicaciones prácticas de los contenidos estudiados, etc.
Para la selección de textos y materiales de lectura.
· Escoger textos de excelente calidad conceptual y formal (claros, sencillos, exactos, naturales), adecuados a las expectativas de los alumnos. Los buenos modelos ayudarán a la formación humanística-científica, y hacen agradable la lectura.
· Variar los textos de lectura para responder a las diferencias individuales y grupales (intereses, experiencias, etc).
· Graduar el uso y configuración de los textos de lectura (narrativas, descriptivos, expositivos, etc) de acuerdo con las competencias lingüísticas, el año de la educación básica de los alumnos, y la situación comunicativa en que se utilicen las lecturas.
· Controlar la complejidad de la estructura del texto para brindar al alumno un nivel de acuerdo de dificultad. Los textos no deben ser demasiado fáciles ni demasiados complejos.
· Ofrecer a los alumnos materiales de lectura que ilustren la riqueza de la literatura oral y escrita de diferentes culturas de Ecuador.
· Preferir textos de lectura que traten de valores seleccionados por el país como prioritarios que traten del eje transversal de la educación en la práctica de los valores: identidad, honestidad, solidaridad, libertad y responsabilidad, respeto, criticidad y creatividad; calidez afectiva y amor.
· Prevenir textos que promueven la reflexión sobre temas de educación ambiental: conocimiento, respeto, valoración y defensa del medio ambiente.
· Evitar textos cuyo contenido releve cualquier forma de discrimen (de raza, sexo, religión, etc)
· Crear los rincones de lectura (bibliotecas de aula) y favorecer momentos diarios de lectura puramente recreativa (sin fin didáctico explicito).
· Aprovechar los fondos bibliográficos disponibles en el medio: bibliotecas barriales, bibliotecas de SINAB, suplementos de los diarios, etc.
Para el tratamiento de los lenguajes no verbales
· Utilizar como recursos y materiales didácticos las experiencias comunicativas de la vida cotidiana, por ejemplo: Programas de radio y televisión, artículos de revistas y periódicos, afiches publicitarios, teatro, danza, entre otros.
· Promover la expresión de los alumnos por medio de diferentes lenguajes como el dibujo, títeres, gestos, modelado, tiras cómicas, etc.
Para el aprendizaje inicial de la lectura y la estructura
· Seleccionar un método de enseñanza que parta del lenguaje oral y aproveche el enorme bagaje de conocimiento, aunque son intuitivos, ayudan enormemente en la comprensión y el manejo del código alfabético y simbólico.
· Seleccionar un método que priorice la comprensión lectora sobre la “lectura mecánica” no hace falta esperar que los niños “puedan leer” para empezar en desarrollo de las destrezas correspondientes al proceso lector y a los diferentes tipos de lectura.
· Seleccionar una metodología de enseñanza que englobe las operaciones de análisis y síntesis que supone la lectura. Ambas operaciones son necesarias intervienen en el proceso por lo tanto, debe superarse la vieja polémica entre métodos “analíticos” y “sintéticos”.
· La animación a la lectura y a la escritura son elementos indispensables en el proceso de aprender a leer y escribir. Poco a poco, los alumnos gozaran de ambas operaciones y adquieran gustos por las manifestaciones lingüísticas.
· Garantizar la necesidad coordinación entre los dos primeros años de la educación básica (preescolar y primer grado).
· Coordinar con los padres de familia el respeto y apoyos necesarios para fortalecer el proceso de aprendizaje.
· Garantizar que los maestros de primer grado sean profesionales de la más alta calidad.
En síntesis, la clase de lenguaje debe:
· Ser eminentemente práctica y operativa, no teórica ni exclusivamente normativa.
· Inclinar al alumno hacia el amor por su idioma como instrumento portado de identidad, de cultura, de interacción social y de recreación.
· Favorecer las actividades expresivas y comprensivas de la experiencias personal de los alumnos, fortaleciendo valores de identidad, democracia, responsabilidad, respeto, criticidad, creatividad...
· Fortalecer los uso normales y cotidianos del idioma (cartas, mapas, informes, diagramas, recetas, facturas).
· Enriquecer el pensamiento, la creatividad, la subjetividad, la comprensión lectora, el goce de la lectura y de otros lenguajes y sus manifestaciones (teatro, danza, pintura, escritura escultura, cine).
· Fomentar la reflexión sobre la totalidad del lenguaje, en sus diferentes aspectos.
· Dotar al alumno de los suficientes elementos de análisis sobre diversos productos lingüísticos (publicidad, textos, tiras cómicas, radio, TV, debates, ponencias, etc).
· Dirigir la enseñanza del lenguaje como instrumento del mundo interior personal y del texto como producto del que hacer estético simbólico del escritor.
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