ALEJANDRO CARRIÓN (1915 - 1992)

Nació en la ciudad de Loja. La escue­la, cursada bajo la dirección de los Hermanos Cristianos, le dejó impresiones afectivas como de conciencia que llegaron a generar los epi­sodios y caracteres humanos de uno de sus primeros pero más atractivos libros de narra­ción: "La manzana dañada"... Entre los colegios Bernardo Valdivieso, de Loja, y Mejía, de Quito, corrieron sus años de enseñanza media... En el ambiente universitario de Quito, en que cum­plió su carrera del derecho, fue cobrando di­mensiones mayores su aptitud literaria. Y, así, pronto se irguió, ya entera, su personalidad de poeta, narrador y periodista. Varios son sus libros dentro de la lírica: "Luz del nuevo paisaje" (1937), "Poesía de la soledad y el deseo" (1934-1939), "Agonía del árbol y la sangre" (1948). E igualmente, sus poemarios breves: "¡Aquí, España nuestra!", "Tiniebla", "La noche oscura", "Cuaderno de canciones". Algunos de ellos han sido edita­dos lejos del país.

 

... la lírica de Carrión es tan lógica y coherente se nos ofrece, en efecto; tan articulada de ideas, tan airosa en su desenvoltura expresiva, que parece venir de lejanos manaderos clásicos, o de una conciencia que tiene la pestaña levan­tada, en actitud vigilante, sobre el fresco impulso de lo puramente lírico. Ni audaces amagos contra la estructura del verso, ni re­buscadas complejidades metafóricas, ni son­deos subconscientes o metafísicos, y peor la insuficiencia o el desaliño formal de los inca­paces, pueden sentarse, en verdad, en ningu­na cuenta que cualquier juicio ponderado es­tablezca alrededor de la obra poética de Ca­rrión.

 

... En lo que concierne a las narraciones de Alejandro Carrión, aparte de la prueba de talento que ha sido señalada en las anteriores referencias a "La manzana dañada", es justo reconocer el inteligente esfuerzo que aquél ha concentrado en "La espina" (1959), novela en la que el desarrollo temático y el análisis psi­cológico del protagonista permiten ver la orientación del autor dentro del nuevo movimiento novelístico hispanoa­mericano, marcado por preferencias intros­pectivas. Esta obra fue recomendada en un concurso de la Editorial Losada, de Buenos Aires...  Algo es evidente, y no sólo en la prosa de sus cuentos y de su novela, sino también en la de sus crónicas: la soltura narrativa.

 

Carrión ... ha mostra­do buenos atributos para el periodismo. Libre de adiposidades verbales, y dinámico, apare­ce este género en los centenares de artículos que ha escrito...  El periodismo de Alejandro Carrión ha sido extenso. Porque lo ha ejercido desde los años de su adolescencia. Y a través de diarios y revistas: "La Tierra", "El Comercio", "Ulti­mas Noticias" y "El Sol", de Quito; "El Uni­verso", de Guayaquil; "El tiempo", de Bogotá, y la revista "La Calle", fundada por él mismo en 1956...  tenía una evidente popularidad su seudónimo de Juan sin Cielo, la larga serie de crónicas de "Esta vida de Quito", publicadas en el diario "El Universo"... El periodismo propiamente político de Carrión ha sido el de un escritor enfrentado a la demagogia, a la negación de las libertades y a las tendencias y conducta pública de cier­tas facciones conservadoras y fascistas...

 

Fuente: Galo René Pérez, Literatura del Ecuador 400 años –crítica y selecciones-, ediciones Abya-Yala, Quito-Ecuador, 2001.

© Edufuturo   Pichincha - Ecuador   2006
Diseño y Programación: Pentaedro
0.019 qc