LA INTERJECCIÓN

La interjección es una palabra que, pronunciada en tono exclamativo, expresa por sí sola un estado de ánimo, una impresión, un aviso, una orden. Se escribe entre dos signos de exclamación y no presenta flexión.

 

Clasificación: 

 

Interjección propia.- Usada exclusivamente como interjección, como:  ¡oh!, ¡uf!,  ¡ay!, ¡zas!, etc.

 

Interjección impropia.- Utilizada como interjección pero que en su origen es un sustantivo: ¡hombre!, ¡Jesús! ¡Dios mío!, ¡ánimo!. Un adjetivo: ¡bravo!. Un verbo: ¡calla!. Un adverbio: ¡despacio!. Un grupo nominal: ¡ay!. Una oración:  ¡qué pena! .

 

Interjecciones onomatopéyicas.- Expresan adaptaciones fonéticas de ruidos y acciones y realizan una función lingüística. ¡zas!.

 

Interjecciones apelativas.- Sirven para llamar la atención. Como: ¡ey!.

 

Interjecciones sintomáticas o anímicas.- Expresan el estado de ánimo del hablante. Como: ¡ay!, ¡caramba!.

© Edufuturo   Pichincha - Ecuador   2006
Diseño y Programación: Pentaedro
0.001 qc