(Quito, 1948-2001) con dibujo feísta pero clima mágico pinta grandes telas... y sondea nuevas posibilidades expresivas para la denuncia contemporánea, como lo serial para ironizar la alienación televisiva. Tras breve paréntesis abstracto en que ahonda en la expresividad de lo puramente visual vuelve a su personalísima neofiguración feísta para pintar paneles de penetrante visión crítica del mundo y la sociedad. Emplea con gran rigor y vigor dibujo, color y organización del espacio.
La Telenovela
Fuente: Hernán Rodríguez Castelo, "Panorama del Arte", Biblioteca Ecuatoriana de la Familia, No. 9, Ministerio de Educación y Cultura del Ecuador, Edit. Corporación Editora Nacional, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Editorial El Conejo
"... Sin duda, la personalidad de Jácome pervivirá siempre así: pujante, irreverente, encarnando a uno de los más rebeldes y extraordinarios pintores de las últimas décadas... Dibujo, grabado, serigrafía, tinta, pastel, témpera, acrílico, óleo. En todas estas expresiones ha incursionado el maestro... acepta que, de sus trabajos iniciales encepados en un indigenismo superado, no queda nada rescatable. E igual acata algunos comentarios, como aquél sobre su estupenda muestra por los 500 años, en 1992. Dieciséis obras de gran formato fraguadas durante tres años integran esta saga...
Jácome evoca a su padre telegrafista. Hombre austero, proclive a la exaltación religiosa; a su madre guayaquileña de ancestro chino, muy católica también; a su tío paterno, canónigo y a su hermano mayor.
... Hasta los quince, ensaya sobre modelos de grandes maestros. Allá por los años setenta..., aún continúa en este riesgoso afán experimentalista. Persigue las huellas de Rembrandt y Goya con personajes emergidos de la nocturnidad ciudadana, pero su obsesión la absuelve mediante trazos y finuras propios, en su raíz convulsa y única, con incuestionable maestría...
A los quince años ya expone. Con Iza, Varea, Chiqui de la Torre, Pepe Unda. En 1968 muestra individualmente. De los veinte cuadros que exhibe, diecinueve fueron adquiridos... en 1969 rompe con los mandamientos de la cultura oficial, integrando el memorable grupo de los CUATRO MOSQUETEROS, junto a Iza, Unda y Román. Su manifiesto es subversivo y libertario. No al monopolio de la creación artística, a los cónclaves consagradores, al mercantilismo, a los concursos insuficientes para cuantificar el valor intrínseco del arte. Sí a la vida fecunda... Sí a la genuinidad del arte en función de los pueblos. El escenario fue Guayaquil. Como contestación al Salón de Mayo, la 9 de Octubre fue testigo del deambular de un asno con su piel pintarrajeada de esmalte naranja, letreros en la frente y halando una carreta que divulgaba pancartas alusivas al siempre inasible tema del arte...
Es Unda, el pintor, que lo conduce a otra clave del arte visual... Unda hurga en el abstraccionismo... Parte entonces Jácome del abstracto y en su matriz inquiere la figura preñada de ideología. ... Entre sus primeros cuadros en aquellos en los cuales emerge el pintor con su intransferible estilo y filosofía...
Su vivencia en el taller que compartió en Guápulo con Iza, Varea, Dayuma, y a ratos Zúñiga, enriqueció a Jácome en tanto su ubicación crítica frente a la sociedad y a la política. Tres sectores son los temas que descoyunta Jácome...: las burguesías obesas y torponas cuyo único fin es el comodismo; las clerigocracias biendicientes del poder que olvidaron a Dios y a los hombres, y las militarocracias consentidas del poder.... Todo esto dentro de un "feísmo" sin repeticiones... El arte de Jácome no miente ni finge. Fluye. Es denso;... figuras casi siempre esperpénticas... Jácome cumplió sus treinta años de incesante trabajo, de tenaz búsqueda, de arte límpido, sin atavíos en 1998... "
Nota: Obra: "La telenovela" 1978, Acrílico, 160 x 200 cms.
Fuente: Marco Antonio Rodríguez, Palabra e Imagen, Tomo I, 1990, Quito-Ecuador