Se considera que un niño tiene diarrea cuando sus deposiciones son más líquidas y más frecuentes que lo habitual.
La diarrea es una de las principales causas de enfermedad y muerte en los países en desarrollo, por la pobreza y la falta de servicios básicos.
La diarrea puede ser síntoma de infección (bacteriana, por parásitos intestinales o viral), enfermedad orgánica (casi todos los antibióticos inducen diarrea).
También puede ser causada por infecciones extra intestinales, como otitis media, neumonía e infecciones de vías urinarias. Es difícil diferenciar clínicamente entre gastroenteritis viral y bacteriana.
Son datos importantes: presencia de fiebre, presencia o ausencia de sangre, presencia de moco, consistencia y cantidad de la diarrea, número de deposiciones y diarrea en otros miembros de la familia.
Se debe ver también el estado de hidratación del niño: la irritabilidad o la somnolencia son manifestaciones de deshidratación, sequedad de las mucosas orales, ausencia de lágrimas y depresión.
La incidencia de diarrea es alta en los niños/as alimentados con biberón. Si un niño/a recibe seno materno, tendrá menos diarreas o serán menos graves.
La diarrea en niños/as que acuden a guarderías, especialmente si son menores de dos años de edad, son más frecuentes.
Tener presente que la diarrea es la forma como el cuerpo expulsa fuera de sí las toxinas, bacterias u otros elementos que estén causando daño, es un mecanismo de protección natural y no debe ser impedido.
El peligro de la diarrea es la deshidratación, la cual se debe prevenir y tratar, evitando pérdidas significativas de líquidos y sales.
RECOMENDACIONES:
El tratamiento debe ir encaminado a evitar o curar la deshidratación, y esto se logra administrando líquidos: Suero Oral según la fórmula de la OMS y leche materna
Hay preparados caseros como la horchata de arroz que pueden ayudar inicialmente, pero no deben sustituir al Suero Oral.
El Suero Oral es uno de los más notables aportes de la investigación terapéutica contemporánea. Se lo compara con el descubrimiento de la penicilina, por la gran cantidad de vidas que ha salvado de la deshidratación.
La administración del suero oral, depende del estado de hidratación del niño/a. Requiere cariño y paciencia, para proporcionar cantidades pequeñas pero frecuentes.
No debe utilizar biberón para administrar el suero oral, pues favorece el vómito y desestimula la lactancia materna.
Las fórmulas comerciales contienen 45 y hasta 30 miliequivalentes de sodio; son inadecuadas y desde luego más costosas.
No se debe utilizar antidiarréicos en los niños/as.
Según la OMS no hay medicinas que paren la diarrea, y la mayoría de las medicinas usadas con este fin son ineficaces o dañinas.
Los antibióticos no deben ser usados en forma rutinaria para la diarrea y producen efectos secundarios.
Tampoco se debe usar antidiarréicos adsorbentes como el caolín y la pectina, ni medicamentos destinados a restablecer la flora bacteriana intestinal.
La loperamida, es un medicamento que ocasiona la muerte.
El vómito no contraindica el uso de Sales para Rehidratación Oral.
COMO PREVENIR LA DIARREA:
Leche materna exclusiva hasta los 6 meses.
Introducción progresiva de alimentos desde los 6 hasta los 12 meses y continuar con leche materna hasta el segundo año de vida.
Alimentos limpios y bien cocinados.
Agua limpia y hervida.
Uso de letrinas o sanitarios.
Aseo de manos luego de utilizar el servicio higiénico y antes de comer.
Vacuna contra el sarampión, pues esta enfermedad produce diarrea grave.
No se debe utilizar biberón. Además favorece la producción de caries dentales e infecciones respiratorias, especialmente de oídos.